Celebrar con Todos (Día Internacional del síndrome de Down)

¡CELEBRAR CON TODOS!

Te invitamos  a ver este video….

Karin

 

Algo que el rugby nos demuestra: si hay actitud… !la inclusión es posible!

Una de las experiencias que desde Down Araba – Isabel Orbe están siendo más satisfactorias en el campo de la inclusión es la iniciativa que de la mano del Gaztedi Rugby Taldea comenzó hace ya tres …

Origen: Algo que el rugby nos demuestra: si hay actitud… !la inclusión es posible!

Mala Conducta: ¿y qué consecuencias hay en casa?

Es muy frecuente escuchar a padres preocupados por las conductas inadecuadas de sus hijos o hijas con síndrome de Down. Sin embargo los niños no hacen más que seguir señales nuestras….

Recuerdo un cuidador de autos que me comentó lo lindo que era su hijo con síndrome de Down, que tenía 2 años y “tan lindo….muerde fíjese”….

Mi respuesta fue “¿y Usted que hace?”…él riéndose algo nervioso me dice “Nada pues…¿qué voy a hacer si es tan lindo”…

Pues bien, a mi me parece que no poner límites claros y consecuencias directas frente a situaciones conductuales inadecuadas es una transgresión de derechos. Duro decirlo, pero así de clara quisiera ser. Con ello se transgrede por ejemplo el derecho a ser educado, ya que el niño necesita de un adulto que guíe y enseñe lo que está bien y lo que está mal. En ello además se transgrede el derecho a una futura convivencia armónica, puesto que tal vez hoy es divertido que muerda pero le aseguro que en 3 años más ya no va a ser divertido para nadie y el trabajo para revertir la situación será doblemente complejo. También se trasngrede el derecho a crecer ya que enseñarle conductas adecuadas apoyan la posibilidad de desarrollo personal que en sus primeras etapas de vida , ya son base para un buen desarrollo hacia la vida adulta.

No poner límites transgrede sobre todo el derecho a creer en sus posibilidades de aprendizaje, ya que muy frecuentemente se justifica la mala conducta con su diagnóstico de síndrome de Down….Es decir se malentiende de que por que tiene síndrome de Down, se porta mal…¡Craso error!

 Es verdad que a veces existe mayor grado de tozudez en el aprendizaje, (demora mas en aprender, requiere de mucha paciencia del adulto) por ello el adulto es el que necesita “marcar con mayor claridad la cancha” y NO debe dejar que el niño o la niña transgreda normas. Teniendo la certeza que una sociedad tampoco permitirá en el futuro la transgresión de normas de nadie.

Habrá que ser claro, firme en el tono y usar frases breves que connoten lo que está permitido y lo que no.

¡Reírse en estas ocasiones se convierte en el peor enemigo! Pues “la gracia” de pequeño podría ser “condena” para el joven o adulto.

Padre y madre necesitan aunar criterios y actuar en bloque (ojalá en concordancia de otros adultos o jóvenes agentes de educación todos). Puede ser muy confuso para el niño o la niña que la madre sea complaciente y sólo el padre sea el que ponga límites o viceversa, que la madre ponga límites y el padre responda “Déja que sea feliz, no exageres, pobrecito”… Esto confunde al niño o niña y hace que la tarea de educar (que es su derecho) sea muchísimo más compleja.

Tener clara la importancia de perseverar con calma, paciencia ,cariño y firmeza en poner límites, es relevante para el futuro de cualquier niño o niña. Habrá que conversar detenidamente esto también con los abuelos, explicarles que el “pobrecito, déjalo que sea feliz” (en una actitud sobreprotectora), a futuro cercano se puede convertir en “qué dolor de cabeza, nadie quiere estar con él/ella, es incontrolable”, cierre de puertas sociales en la mayoría de los espacios…., dolor, lucha , soledad etc…

Es frecuente que los padres pierdan la paciencia y que apliquen estrategias poco adecuadas, como incluso podría ser gritos o golpes. Esto no hace más que empeorar con creces la situación ya que el niño o la niña, podría comenzar a replicar conductas agresivas en diferentes contextos, y connotar su daño emocional a través de otras conductas inadecuadas. Golpear transgrede derechos fundamentales, como lo es el derecho a la integridad y dignidad. La falta de paciencia es una de las discapacidades más frecuentes en los adultos sin síndrome de Down.

 Dar apoyos visuales de la conducta que se quiere erradicar con la conducta sustitutiva que se busca puede ser de gran ayuda… No alcanza con decir “esto NO se hace”….sino que habrá que agregar “esto se hace así”.

 También puede ayudar la anticipación cuando hay conductas inadecuadas en situaciones específicas.

Ej: Cada vez que salgo a la calle, se suelta de la mano.

El adulto anticipa: Vamos a salir a la calle. Quiero que te mantengas tomado de la mano. Si te sueltas se acaba el paseo.

Y bueno, la parte más compleja es cumplir con lo dicho.

Nefastas serán segundas y terceras oportunidades en el mismo instante…es necesario que existan consecuencias inmediatas (rayado de cancha que evita confusiones al niño o niña).

Si el niño o la niña llora al aplicar consecuencias es una muy buena señal, ya que demuestra al adulto, que está entendiendo que existe una autoridad y que él debe acatar normas.

¡No sigamos connotando el síndrome de Down con conductas inadecuadas! Revisemos nuestra conducta, las consecuencias que aplicamos y nuestra capacidad de paciencia y perseverancia. Si no lo logramos busquemos apoyo de especialistas para los padres…¡No tanto para el niño o niña!

Karin Schröder , Marzo 2016

¿Qué objetivos le podría plantear a mi alumno con síndrome de Down?

Cada día es más frecuente que nuevos espacios educativos se abran camino hacia la inclusión. Es por ello que es cada vez más frecuente la pregunta sugerida en el título de esta reflexión.

Pues bien, lo primero es entender que cualquier adecuación que se haga en un sistema inclusivo, debe partir de un currículum común.

Para ello daré un par de ideas prácticas referidas a un nivel de 2º básico.

Ej: Programación anual curso : Unidad 1 ¿Cómo funcionan algunos órganos vitales?

  1. Ubico y conozco el funcionamiento del estómago, pulmones y corazón
  2. Incorporo el concepto de sistema digestivo
  3. Identifico la importancia de la actividad física y alimentación adecuada.
  4. Experimento los aprendizajes en actividades de laboratorio

De ello nace los objetivos que planteo de acuerdo a las características individuales de mi alumno con SD.

Podría enfocar sólo en :

1)Ubico y conozco el funcionamiento del estómago, pulmones y corazón.

O bien sólo en Ubicar estómago, pulmones y corazón.

Se podría agregar eventualmente el reconocer alimentación adecuada de alimentación no adecuada.

O si es más básico aun en reconocer qué es alimentación y qué no lo es….

Aquí las posibilidades son múltiples, dependiendo de cada estudiante.

Relevante es definir con precisión qué es lo que quiero que mi estudiante aprenda (y que esto nazca del curriculum común)

Luego de ello se deberá generar el material adecuado, con los apoyos visuales correspondientes.

Vuelvo al mismo ejemplo:

Objetivo:  Ubico y conozco el funcionamiento del estómago, pulmones y corazón. El profesor deberá tener claro qué es exactamente lo que quiere que su estudiante aprenda. Presentar objetivo explicito:

¿Qué es el estómago? ¿Dónde se ubica? ¿Para qué sirve?                                    (¡Esto es lo que también al final de la unidad se evalúa!)

El material debe ser simple y claro.

Ver ejemplo:

Diapositiva1Diapositiva2Diapositiva3

Lo mismo se puede hacer con todos los órganos.

Para lograr el aprendizaje de estos contenidos se puede complementar con ver diferentes videos. Ej:

No existen fórmulas, ni recetas, ni límites.

Hay chicos que requieren de adecuaciones simples, otros de adecuaciones más significativas.

Habrá que ver caso a caso. Pronto descubriremos que las adecuaciones que haga para i estudiante con síndrome de Down pueden ser de gran utilidad para otros estudiantes del mismo curso. La idea es que el repertorio de materiales sea diverso para que atienda a la diversidad curso y haga más motivador el aprendizaje para todos.

Si, requiere de mucho trabajo por parte del profesor.

¡Ese es el desafío! ¿Serán capaces los profesores de atender la diversidad de su aula?

La capacidad de aprendizaje de los estudiantes con síndrome de Down ya no se cuestiona. ¡Es una realidad!

Karin Schröder

Los números de 2015

Los duendes de las estadísticas de WordPress.com prepararon un informe sobre el año 2015 de este blog.

Aquí hay un extracto:

Madison Square Garden puede albergar 20.000 personas por concierto. Este blog fue visto cerca de 61.000 veces en 2015 .Si fuese un concierto en el Madison Square Garden, se precisarían alrededor de 3 actuaciones para que toda la gente lo viera.

Haz click para ver el reporte completo.

Mensaje a médicos

Lo que nos sucede a diario….no sólo a personas con síndrome de Down, sino a extranjeros, a personas mayores y aquellos que pareciera que son visiblemente más diferentes (que en realidad lo somos todos)…. en primera persona Caterina, una de mis hijas, lo relata de manera fenomenal :

https://www.facebook.com/downporelmundo/

¡Enhorabuena!

 

El profesor SI está preparado

Son infinitos los testimonios de colegios y escuelas que aseguran que no querer abrir sus puertas a la inclusión porque no están preparados….

Es como decir implícitamente no quiero hacerle daño por eso mejor lo dejo fuera…. ¿?  Poco a poco tenemos que ir avanzando en aquellas reflexiones que no tienen fundamento, para ir mejorando nuestras prácticas.

Primera buena noticia: la diversidad no existe sólo en algunos estudiantes o aulas, sino que está en absolutamente todos los seres humanos y espacios donde convivimos. Por ende podríamos asegurar que de una u otra forma en todos los espacios educativos ya se están viviendo prácticas inclusivas. El tema que poco a poco necesitamos “des-aprender” es lo que históricamente entendimos bajo el concepto de “diferencia”, pues no es “a pesar de ellas” que vamos a enriquecer nuestros aprendizajes, sino que “gracias a ellas” lo vamos a hacer.

Creencias, historias de vida, edades, situaciones sociales, caracteres, , capacidades, intereses, culturas, oportunidades, etc…. Hacen que día a día tengamos diversos encuentros o desencuentros con diferentes personas.

El cómo relacionarse con otros , es hoy probablemente uno de los aprendizajes más relevantes para llevar una buena calidad de vida. Si logro empatizar con el otro, escucharlo, respetarlo y validar su opinión, enriquecer diálogos con preguntas más que con contra argumentos definirá todas mis acciones y probablemente mi futuro.

Si en cambio sólo logro ver mi punto de vista, me manejo sin considerar equipos o diferencias de opinión , y rigidízo mi mirada, probablemente los resultados personales o profesionales serán menos favorables.

Por ende mientras más experiencias de aprendizaje tenga en contexto de mayor diversidad humana, mejores habilidades sociales voy a adquirir para la vida y con ello muy probablemente mejor calidad de vida.

Por otro lado habrá que considerar que a nosotros los educadores nos formaron para enseñar a niños ,niñas y/o a jóvenes. Sin embargo cuando hablamos de niños y niñas con síndrome de Down pareciera que la condición de síndrome de Down se superpone ampliamente al niño o a la niña, cuando NO es así. Cualquier niño o niña con alguna condición diversa (sea cual sea) sigue siendo en primer lugar niño o niña.

No educo a un Down, educo a un niño o niña (o bien joven), que tiene como una de sus condiciones el síndrome de Down.

La condición de tener síndrome de Down suma a la gran diversidad de otras condiciones humanas. Y la mejor forma de prepararse es acercándose a la persona, descubriéndola, y ofrecernos la oportunidad de “desaprender” lo aprendido.

No hay ninguna persona igual a otra, tampoco en la condición de tener síndrome de Down. Si me especializo será en ofrecer mejores apoyos a una persona , si cierro las puertas, las cierro al encuentro con otra persona. Entonces ¿para qué me preparo? ¿para el Down o para la persona con síndrome de Down?

Un profesor no se prepara para una condición genética, sino para la diversidad de sus estudiantes. De ahí claramente podrá siempre adquirir mayor información a cerca de cada una de las condiciones individuales de su alumno.

Claro está que esto no es cuestión de voluntades sino de Derecho.

En este caso pasa por el derecho de todas las personas a una educación de calidad. Sin embargo, en la mira no sólo están las personas con discapacidad, sino también están todos aquellos que se pierden la oportunidad de formarse en ambientes con mayor diversidad.

Lo del profesor, pasa por que se empodere de su vocación de EDUCADOR (más que de sus especializaciones). Y lo más importante: que concrete la apertura y se atreva a la experiencia de desaprender y resignificar la diferencia como un valor. Solo entonces estará realmente preparado.

Karin Schröder, octubre 2015