Archivo mensual: noviembre 2009

Angelyn de Jesús, hija de Alma Y Edgar

¡Alma y Edgar nos envían la foto de Angelyn!

Desde México comparten con nosotros esa mirada maravillosa de su hija.

Angelyn  proyecta  su mirada hacia el camino que  necesitamos ir mejorando como sociedad.

¡Gracias por compartir con nosotros esta foto  y felicitaciones por su hermosa hija!

¡Vivan las dudas y la gente que pregunta!

Lo mejor que puede pasar es que la gente tenga dudas y que pregunte. De esa forma se informa y se puede hacer una idea propia de lo que significan las personas con discapacidad intelectual o síndrome de Down. Ojalá pregunten siempre y en diferentes fuentes.

Quisiera compartir con Ustedes la pregunta de una madre:

“Mi hija tiene una amiga que tiene un hermano de 15 años con sindrome de Down, ellas  son de 8 años , y yo estoy preocupada por el cuidado que debo tener con el .
¿ que me aconseja ?”

Y mi respuesta fue:

Estimada:

Agradezco su confianza y pregunta.
De la pregunta entiendo su aprención respecto a que el chico de 15 años con síndrome de Down, pueda actuar de forma inapropiada con su hija de 8 años¿ eso es?
 
Bueno si es así, creo relevante que Usted se acerque a la familia de la amiga de su hija (padres del chico con síndrome de Down). El tema más que por el síndrome de Down, pasa por los valores y sistema de enseñanza que tenga esa familia.
Yo también tengo una hija de 8 años  (además de mi hija con síndrome de Down de 13/ y otra hija de 10) y soy muy cuidadosa en cuánto a dónde le doy permiso de ir a mis hijas…sobre todo en estos tiempos de mucha ausencia de padre  y/ o madre en casa. Desde ese punto de vista creo no hay absolutamete  ninguna diferencia entre  un chico de 15 con o sin síndrome de Down.(Probablemente el sin síndrome de Down sea de mayor preocupación)
Sugiero por tanto acercarse a la familia de modo de conocer su realidad, los límites que han puesto con sus hijos etc….
Eso que se habla de que los niños con síndrome de Down son “libidinosos” es un mito. Lo que han habido históricamente hablando son padres y una sociedad completa  que no han creído en sus hijos o personas con discapacidad intelectual, por tanto no les han enseñado ni puesto límites.
 
Quedo a su disposición para cualquier duda que surja al respecto y la animo a acercarse a las personas con síndrome de Down o discapacidad intelectual  para conocerlas directamente. Le podría firmar que en  su gran mayoría se llevará una grata sorpresa.
 
Un abrazo,
 
Karin Schröder