Archivo mensual: abril 2010

Inclusión educativa….estudios superiores

Cada día y con mayor frecuencia podemos acceder a escuelas o colegios con proyectos de inclusión educativa.

La alta asistencia  de parte de padres, madres, profesores y especialistas a seminarios, congresos y talleres relacionados a este tema, es un claro indicador  un interés ascendente.

Así es como lento pero seguro nos hemos informado a cerca de la      posibilidad real  que tienen la mayoría de las personas con síndrome de Down y discapacidad intelectual a  acceder a la lectura y escritura,  a aprender contenidos adecuados a sus capacidades, a desenvololverse con autonomía, a  estudiar ,a trabajar y hasta a vivir independientes o en pisos tutelados.

Por supuesto todo esto si nosotros les ofrecemos la posibilidad de hacerlo.

Los alumnos en proyectos de inclusión están comenzando a egresar de la escuela común, y los padres y madres estarán de acuerdo conmigo en que la variedad u  oferta que tienen nuestros hijos con síndrome de Down o discapacidad intelectual para acceder  a estudios superiores,  es tremendamente escasa en Chile. Nuevamente los que más apoyo  necesitan  para acceder  a la educación, menos posibilidades tienen. Aun peor, ni siquiera son considerados.

 Mucho esfuerzo hemos dedicado, en primer lugar nuestros hijos con discapacidad intelectual o síndrome de Down, los profesores y especialistas, y sin duda los padres y madres, en adecuar los  aprendizajes en la escuela, en atender su necesidad especial desde lo académico, social, emocional y espiritual. … sin embargo toda esta energía corre riesgo de ser en vano si no proyectamos con igual altura de mira  su posterior desarrollo académico e inserción laboral.

La Convención de los Derechos de las Personas con discapacidad, ratificada en Chile, demanda  claramente en algunos de sus principios lo siguiente:

  • El respeto de la dignidad inherente, la autonomía individual, incluida la libertad de tomar las propias decisiones, y la independencia de las personas;
  • La no discriminación;
  • La participación e inclusión plenas y efectivas en la sociedad;
  • El respeto por la diferencia y la aceptación de las personas con discapacidad como parte de la diversidad y la condición humanas;
  • La igualdad de oportunidades;

 Será necesario  replanearse  en este contexto y en terreno, el objetivo del las Direcciones y del profesorado de establecimientos que imparten  estudios superiores, (y no menciono cada uno de los miembros que conforman nuestra sociedad, porque quisiera acotar esta reflexión a la educación superior) que da  la impresión está ligeramente inclinado, por no decir torcido, hacia  el exitismo y la competitividad.

 Las personas con discapacidad intelectual han sido consideradas por años y con gran injusticia bajo el alero de la sobreprotección, niños eternos. En ello hemos coartado, por supuesto sin malas intenciones, su posibilidad de crecer y desarrollarse, derecho de todo ser humano.

Impartir educación superior de excelencia, debiera incluir en su base términos como diversidad.

Excelente es relativo: Puede ser definido desde los puntajes o bien desde la calidad y la atención a las necesidades individuales. Reconocer lo anterior implica también  reconocer  la dignidad de todos los seres humanos.

Las personas con síndrome de Down y discapacidad intelectual  tienen capacidades diversas y  merecen una oportunidad en su desarrollo

La inclusión escolar ha dado importantes pasos en nuestro país. La educación post escolar necesita  crear espacios  para las generaciones de personas con síndrome de Down y discapacidad intelectual que avanzan con importantes esfuerzos hacia una vida independiente.

 Karin Schröder /Abril, 2010

Enlaces recomendados: 

http://www.youtube.com/watch?v=ASgFjyUwNxw  /  

http://www.youtube.com/watch?v=LZIBjvR3wdE&feature=PlayList&p=26CDFDC3B0208679&index=4

Adecuación Curricular: Si el alumno se arranca NO es porque tiene síndrome de Down

No es poco frecuente escuchar que los niños y niñas con síndrome de Down se “arrancan” de sus salas de clase.

Muchos son los testimonios especialmente de madres/padres y profesoras/profesores que buscan consejo en relación al manejo conductual de su hijo/hija-alumno/alumna con síndrome de Down que no hace caso y evacúa la sala  de clases sin rumbo claro.

Pues bien, en mi experiencia y en la gran mayoría de los casos en que he indagado un poco más a cerca de la razón de ser de “arrancarse” de la sala, NO TIENE QUE VER CON ELSÍNDROME DE DOWN, sino con la falta de que el alumno/alumna cuente con el MATERIAL ADECUADO y que atienda su discapacidad intelectual.

Tan sólo quisiera que se pongan un momento en el lugar de un niño/niña que se ve enfrentado a diario a textos, guías o trabajos que están planteados por sobre su capacidad intelectual de aprendizaje. Todos se ponen a trabajar excepto ese niño/niña que no tiene las herramientas suficientes para abordar lo planteado, sin que atiendan de alguna forma su necesidad educativa especial.  El mensaje implícito es “tú no puedes hacer esto” “Esto no es para ti”….peor aun “ Tú no estás considerado”….En el mejor de los casos se le da un pack de lápices y papeles para que dibuje, implícitamente para que no moleste… (Luego no es extraño que se arme el mito de que los niños con síndrome de Down  son buenos para pintar)

Bueno pero de tanto exponerse a la situación anterior, aparte de generar baja autoestima a ese niño o niña se genera mucha angustia. Recordemos que la discapacidad intelectual no borra cualidades esenciales del ser humano como son los sentimientos.

Francamente yo en el lugar de ese niño/niña no lo dudaría un segundo:

 ¡S E R Í A   L A   P R I M E R A  EN   A R R A N C A R!

Entonces y una vez más si un alumno o  alumna con síndrome de Down se arranca de la sala la pregunta inmediata es: ¿Se están haciendo las adecuaciones curriculares  necesarias en ese ramo?¿Tiene ese alumno o alumna el material adecuado para su capacidad?

Si la respuesta es NO (lo doy en la mayoría de los casos por firmado) habrá que revisar nuestras prácticas pedagógicas que necesariamente requieren atender a un alumnado heterogéneo.

No es utopía, hablamos de derechos y responsabilidades. Claro que es más cómodo hablar de la discapacidad de ellos…..

Karin Schröder / Abril,2010