Archivo mensual: agosto 2010

¿Qué juegos elijo para mi hijo o hija con síndrome de Down?

Al igual que el resto de los niños,  a mi modo de ver no existe receta en la elección de juegos para niños y niñas con síndrome de Down. Lo que existen son diferentes tipos de juegos, para ser aplicados en diferentes situaciones y con diferentes objetivos para distintos niños o niñas.

El juego además cumple diferentes funciones. De acuerdo a mi experiencia como madre, hago énfasis en que el objetivo principal que cumple el juego entre padres e hijos, debe ser el vínculo emocional, el pasarla bien juntos, el acompañarnos, y además desarrollar habilidades sociales como ponerse de acuerdo, ser flexible, respetar turnos y opiniones diferentes, saber ganar y saber perder. Puede que además logre muchas enseñanzas pedagógicas en el juego con mi hija o hijo, pero debo ser cuidadoso en no coartar el vínculo emocional, con  el intento de evaluar inconscientemente pero de forma explícita y reiterativa lo que quiero que aprenda mi hijo o hija.

Es decir que como madres o padres, el juego  es una maravillosa herramienta de aprendizaje para nuestro hijo o hija, pero enseñar no es evaluar. Enseñar para nosotras las madres como también para los padres debiera tener una clara connotación de incondicionalidad, es decir: juego porque te amo, te enseño porque te quiero.

Esa fuerza de lo lúdico unido a ese amor profundo e  incondicional es muy potente e irremplazable.

Los primeros juegos que disfrutamos como familia fueron el memorice y el loto (ya a los 2 años de nuestra hija). Juegos en los que introducimos inconscientemente importante vocabulario.

Así por ejemplo al jugar loto, la pregunta al levantar la tarjeta del mazo no era ¿Quién tiene esta tarjeta? Sino ¿Quién tiene la manzana? (imagen que correspondía a la tarjeta levantada) y la respuesta era ¡Yo! ¡Muy bien! ¡Tú tienes la manzana! Frecuente-  e  intencionalmente dejaba tarjetas correspondientes a mi cartón de loto, muy debajo en el mazo para asegurarme que mis hijas ganaran.

¡La motivación de ellas para jugar sigue siendo infinita hasta el día de hoy!

Muy temprano también comienza la motivación por armar puzles. Al principio (al año) puzles de tan sólo dos piezas y ojalá de encaje para asegurar el logro.¡ La familia completa celebraba los pequeños logros! ¡Inyección de autoestima para nuestras hijas!

Para qué hablar de la importancia de los cuentos y el juego de observación en una página con decir “veo veo” “¿qué vez?”.

El mismo juego dentro de una pieza, en la que se usa un pequeño objeto que se esconde, mientras el jugador de turno se tapa los ojos… y luego de la cuenta de 10 debe descubrir dónde está el objeto escondido.

Juegos de repetición de ritmos con las palmas, partiendo por tres aplausos y aumentando la dificultad en ritmo y cantidad de aplausos  fueron los comienzos de un juego que terminó años más tarde por adivinar cuál es la canción que estoy aplaudiendo.

Canciones como “mi barba tiene tres pelos”… en la que luego se van omitiendo las palabras “barba”, o “pelos” o “mi” etc… forman parte innumerables tardes familiares, o viajes en auto.

Si Caterina aun no hablaba, no importaba….nosotros jugábamos, cantábamos, bailábamos, o leíamos con ella sobre nuestras faldas o con un instrumento en mano, a veces bastaba con las palmas…y  “la fiesta del juego“comenzaba. Fiesta de amor, de incondicionalidad, de familia, de creencia en nuestra hija y  de Fe en Dios que estaba y está entre nosotros.

Estar en conocimiento que la discriminación visual, la memoria, la atención, la habilidad de clasificar y secuenciar, la ampliación del vocabulario,  que se fomenta a través de los juegos mencionados, es de tremenda importancia por ejemplo para las habilidades lectoras, es relevante. Sin embargo los beneficios de  poner la incondicionalidad y el amor por delante de la adquisición de estas habilidades a la hora de hablar de nuestro rol de padres son incalculables. Vínculo emocional y oportunidad de jugar se complementan muy bien. El juego, independiente de su elección, es una fantástica herramienta. El acompañarse en el desarrollo, independiente de los logros, también lo es.

 Karin Schröder,  Agosto/2010

Síndrome de Down: El poder y su importancia en acciones concretas

Querer es poder, dice Tony Melendez , un artista nicaragüense sin brazos que toca la guitarra con los pies, quien habla desde su profunda experiencia personal. Meléndez es un ejemplo de superación. Si bien cada uno de nosotros en particular tenemos la opción de hacer de este mundo, un mundo mejor y más justo cada día, las personas que ocupan espacios de mayor poder social o público sientan importantes precedentes al resto de la sociedad:  ¡Su responsabilidad es relevante!

 Valorar la inclusión de las personas con discapacidad intelectual o Síndrome de Down es una invitación de experiencia de vida. Su inclusión abre puertas a una cultura que ofrece excelencia valórica y humanismo.

El año 2009 se transmitió en España un programa televisivo (Emitido por la Primera de TVE el 26 de enero de 2009) en el que Izasku Buelta Serra, una joven dependienta de Madrid con síndrome de Down hizo una pregunta relevante a su Mandatario. Ella le consultó por las cuotas de trabajo para personas con discapacidad (2% a 5%), y le hizo ver que no sabía de nadie como ella que trabajara en el Congreso de los Diputados. En ese momento, dijo que a ella le gustaría trabajar allí…….  Ver más