Archivo mensual: abril 2012

Visita a la Farmacia

La semana pasada pasé por la farmacia y  al pagar una vez más me enfrenté a una maquinita de pago de Redbanc ubicada tan alto que con dificultad y empinada en las puntillas de mis pies logré introducir la clave para poder pagar.

Mi comentario fue: “Qué lamentable que ninguna persona con silla de ruedas podría hacer uso de esta forma de pago” . Y en realidad de ninguna forma de pago porque el mesón era tan alto que imposibilitaba el acceso a cualquier persona bajo el metro 60. Aquí califican también la gran mayoría de las personas con síndrome de Down.

La respuesta de la vendedora fue la increíble: “ Si, mire, en realidad ellos siempre vienen acompañados de otra persona”.

En mi indignación por la ignorancia de la vendedora mi respuesta fue : “Si, que bueno sería si en estos pequeños detalles pudiéramos apoyarlos a ser más libres….. es su derecho ¿No cree?”

La respuesta de la vendedora fue: “¡Imagínese cómo estaría mi espalda si el mesón fuera tan bajo!”

Mi respuesta fue: “Señora: imagínese mejor cómo estaría Usted si dependiera toda la vida de otra persona para ir a pagar en una farmacia…..”

El compromiso con las personas con discapacidad o con el prójimo en general parte por ponerse en lugar del otro. Eso es construir Iglesia. Responsabilidad que trasciende al día domingo.

Karin Schröder

¿Qué debo hacer para que mi hijo quiera trabajar? (hacer tareas de colegio)

 Así como muchas madres lo hemos vivido, me escribe Claudia, preguntándome desesperada, qué hacer con su hijo con síndrome de Down, que no está motivado por trabajar o hacer sus tareas de colegio. El hijo de Claudia tiene 5 años, siempre quiere que ella le haga las tareas, argumentando que él no puede.

Claudia está desesperada , y dice no tener mucha paciencia.

Querida Claudia, desde mi experiencia como madre y educadora te contesto:

Como madre aprendí que si bien puedo apoyar a mi hija en labores escolares es relevante que la evaluación se la derive a especialistas.

Lo que al menos a mí me pasaba, era que yo perdía la paciencia al ver que mi hija demoraba en aprender o no aprendía al ritmo que yo acostumbraba. Si yo enfocaba en el resultado (evaluaba), mi vínculo con mi hija se quebraba como una ventana. Me desmotivaba a mi y por supuesto a ella.

Por ello derivé las terapias a los especialistas y yo enfoqué en mi rol de mamá:

  • Escucharla y ayudarla en ponerle nombre a sus sentimientos.
  • Quererla y disfrutar de ella
  • Orientarla
  • Ponerle límites frente a conductas inadecuadas
  • Leerle cuentos y jugar con ella
  • Pasear  y bailar con ella
  • Mostrarle labores del hogar y exigirle sus deberes dentro de él.
  • Ordenarla y acompañarla enfocando en la entrega más que en el resultado, en labores de colegio (tareas atingentes a su edad y nivel personal)
  • Conversar y volver a conversar desde el alma.
  • Enseñarle habilidades sociales del día a día (saludar, golpear puertas, contestar teléfono etc..)
  • Acompañarla es sus hábitos de cuidado personal.
  • Procurar por su salud y bien estar (alimentación sana y chequeos médicos)

La lista es interminable….

Desde mi experiencia como educadora sugiero trabajar en un principio con material concreto. Las guías a los 5 años,  especialmente si no se ha hecho un trabajo previo de manipular material concreto(juegos de mesa, tarjetas explicativas, cuentos, canciones, bloques de construcción etc…), son muy abstractas y no tienen sentido para el niño.

¡Mi hija a los 5 años también odiaba las guías! Esto, porque además de requerir de mayor abstracción mental  que el trabajo con material concreto, se sumaba la dificultad motriz que con los años, paciencia y mucha práctica fue mejorando. Si tiene la posibilidad, sugiero que Claudia derive a un especialista el tema de las guías de trabajo (profesores y/o terapeutas).

Las tareas de colegio necesitan ser apoyadas por los padres y las madres, sin embargo no deben convertirse en el principal rol de los padres o madres para con su hijo con síndrome de Down. (en realidad tampoco de sus hijos sin síndrome de Down)

Como padres es fundamental transmitir a la escuela lo que sucede en casa, en este caso frente a las guías. Relevante es que el niño o niña en cuestión (independiente de la dificultad del trabajo presentado) tenga experiencias de éxito, en las cuales se reconozca capaz. Por ello es necesario ir adecuando el material de acuerdo a las capacidades individuales de cada niño o niña. No es bueno que tu hijo, Claudia, tan pequeño diga que no pueda, hay que demostrarle, paso a paso y comenzando por sus capacidades individuales, que él SI puede.

La motivación para hacer tareas pasa por muchos factores. Así como con todas las personas, nuestro bienestar emocional es mucho más relevante de lo que generalmente se estima.  Cuidando lo anterior son necesarias las adecuaciones a las capacidades individuales de cada niño o niña. Pero por sobre todo,  es necesaria nuestra paciencia, nuestra creencia y nuestro acompañamiento incondicional.