Archivo mensual: agosto 2013

Ángela Bachiller, primera concejala con síndrome de Down

Gran revuelo ha causado la noticia también en Chile, relacionada a la primera  concejala con síndrome de Down, en España. Algunos asombrados otros más bien incrédulos frente a las posibles capacidades reales de Ángela de asumir un cargo político. Sobre todo en nuestro país, cuando se cuestiona aun, desde la enorme ignorancia, si acaso siquiera puede aprender a leer una persona con síndrome de Down. ¡Cuánto nos queda por aprender! Mi reflexión sin embargo hoy quiere ir más lejos que las posibles capacidades de Ángela. Lo que se hizo, a mi modo de ver, es validar públicamente la calidad de ciudadano de las personas con síndrome de Down. Independiente de cualquier capacidad (que no dudo que Ángela las tenga con creces), fue validar que su opinión cuenta. Que ella, con o sin mediación, sabe lo que es bueno y lo que es malo y tiene derecho a expresarse y ser tomada en cuenta. De seguro que habrá mucho que aprender de Ángela. Para partir habrá que aprender el respeto y poner en práctica muchos valores que especialmente en política suelen olvidarse…. No nos quedemos en pequeñeces, el tema no es la capacidad de Ángela, el tema es lo que España le está diciendo al mundo: “Ella cuenta, ella es parte dé, ella nos interesa, ella no es invisible, ella tiene algo que contarnos”. No podemos reducir a las personas con síndrome de Down a cierto nivel de capacidad intelectual . Ellos son ciudadanos con derechos y responsabilidades, tienen sueños, intereses, motivaciones, emociones y capacidades diferentes. Algunos detractores de esta acción dicen tener cuidado con engañarse frente a las capacidades supuestas en Ángela, que ella no es más que una excepción que cae fuera de la regla. GRAN ERROR  que revela una mirada muy estrecha frente a lo que se entiende bajo una persona con síndrome de Down. Al contrario, mi convicción va por tener cuidado de taparse los ojos ante una inminente realidad , que comienza a destapar las injusticias generadas por los contextos, que han prejuiciado históricamente las capacidades reales de la gran mayoría de las personas con síndrome de Down. Contextos que han determinando además la  participación ciudadana de personas con síndrome de Down, con el  indicador prejuiciado injustamente estático, llamado CI.  ¡Es hora de reconocer nuestra gran discapacidad!  Una sociedad inclusiva refleja la valoración de TODOS y cada uno de sus participantes. No considerarlo manifiesta prácticas discriminatorias. Después de todo la gran mayoría de los ciudadanos tampoco llega a ser concejal . ¡Enhorabuena lo ha hecho alguien con síndrome de Down!

Karin Schröder

Padre Nuestro más lento, inclusivo y a conciencia

Todo va tan rápido que ni me lo cuestiono. Sin embargo mi hija con síndrome de Down me ha enseñado las maravillas de ir más lento. Me resisto, me cuesta, tanto por hacer….que nos olvidamos el ser. ¿Cómo le explico esa oración que tan rápido decimos cada Domingo en misa? ¿Cómo bajo a tierra lo abstracto a lo concreto? ¿Cómo vivo más lo que digo? ….desde esa pausa, surge la siguiente Oración:

Padre Nuestro más lento, inclusivo y a conciencia

Padre Nuestro que estás en el cielo,

Y en la Tierra en cada uno de nosotros, especialmente en los más vulnerables.

Santificado sea tu nombre

Por tu poder de bondad y amor que haces extensivo para nosotros, por tu sabiduría al hacernos a todos tan diversos.

Venga a nosotros tu Reino

Permite reconocernos los unos a los otros y vincularnos desde nuestro ser, para construir iglesia. Ayúdanos a reconocer lo escencial.

Hágase tu voluntad así en la Tierra como en el cielo

Ilumina nuestra ruta por donde quieras que caminemos , despeja nuestros miedos para confiar, fijando nuestro quehacer comprometido en un presente y con fe en el futuro eterno.

Danos hoy nuestro pan de cada día.

Aliméntanos cuerpo y alma para continuar la misión. Ayúdanos a verlo en la lentitud del proceso. Enséñanos a ser pacientes.

Perdona nuestras ofensas,

que han herido a otros y que surgen muchas veces del inconsciente y el apuro.

Así como nosotros perdonamos a los que nos ofenden.

Aunque muchas veces nos cueste volver a vincularnos sanamente con quien humanamente se ha equivocado y nos ha golpeado.

No nos dejes caer en tentación

Muéstranos con claridad el camino del bien y ayúdanos a optar por él, aunque sea muchas veces más difícil y más largo. Ayúdame a concentrarme para centrarme en aportes sabios y positivos.

Y líbranos del mal.

Permíteme caminar lento y siempre a tu lado.

AMÉN….AMÉN

Karin Schröder